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2019-08-06

¿Vacaciones con tu perro? Programa una buena vuelta a la rutina

No seremos los aguafiestas que os digan que las vacaciones con vuestro perro no son geniales, somos los primeros en recomendar compartir esos momentos de ocio con ellos. Estamos relajados, felices, entusiasmados y en cierta manera, todo ese buen rollo se lo estamos contagiando a nuestro peludo. 

¿A quien no le gusta visitar nuevos lugares acompañados de nuestro colega de cuatro patas?
Sea mar o montaña, seguro que estáis encontrando un montón de cosas que hacer, salir de la rutina diaria es la caña y más si podemos ver a nuestro perro trotar, jugar, investigar, olisquear rincones nuevos y que parecen super interesantes para su nariz.

Su mente está trabajando a tope con la gran cantidad de estímulos nuevos que se encuentra en ese lugar tan molón al que lo hemos llevado. Además, seguro que le estáis haciendo muchísimo más caso que de habitual. La rutina a veces nos hace ir a tope y no le prestamos tanta atención como querríamos, pero estando de vacaciones, todo es distinto! Podemos estar por el tanto como queremos ya que disponemos de todo el tiempo del mundo. Podemos recuperar el tiempo perdido y estarnos largos ratos paseándolo, mimándolo, achuchándolo, comiendo unas bravas en alguna terraza (seguro que alguna le cae!), jugando con él al atardecer, etc.

Idílico ¿verdad? Realmente lo es. Es genial encontrarnos con nuestro perro en un contexto tan molón como lo son las vacaciones pero hay algunas cosas que debemos tener en cuenta para que la vuelta a la rutina no sea traumática para nuestro peludo.

A nosotros también nos pasa, en vacaciones aprovechamos para sentirnos libres, realizar actividades cañeras, tener experiencias emocionantes, compartir momentos ociosos con los seres más importantes de nuestra vida (tanto humanos como no humanos), conocer otras maneras de vivir, en definitiva, darle esquinazo a la rutina diaria. Cuando se acaban las vacaciones, cortamos toda esa libertad y nos volvemos a ceñir a nuestra vida habitual.

Son muchas las personas que necesitan tener una rutina bien establecida el resto del año para sentirse tranquilos y sosegados, pero a quién más y a quién menos, volver de vacaciones siempre cuesta.

Con los perros pasa lo mismo. Son animales de rutinas, en la gran mayoría de los casos, necesitan tener una vida bien pautada para sentirse equilibrados, contra más predecible sea todo, mejor (eso no quiere decir que todos sus días deban ser iguales. La monotonía, el aburrimiento y la falta de estimulación mental también pueden acarrear problemas de conducta).

El caso es que cuando volvemos de las vacaciones, pasan de tenerlo todo a no tener nada en un periodo muy corto de tiempo y eso hace que la vuelta a la rutina pueda resultar traumática para ellos. Pensemos bien, pasan de estar con nosotros prácticamente todo el día, realizando actividades muy variadas, emocionantes y enriquecedoras a estar, en la mayoría de los casos, solos en casa muchas horas mientras vamos a trabajar, dejan de tener tanta actividad física y mental y dejamos de prestarles tanta atención.

Cada caso es un mundo, si notáis que vuestro perro está padeciendo con la vuelta a la rutina, os recomendamos que contactéis con un profesional para que os eche una mano y que la adaptación a la vida diaria sea lo más rápida y positiva posible para vuestro colega de cuatro patas.

Ahora ya sabemos que eso puede pasar, sabemos que el perro puede pasarlo mal con esa vuelta a la normalidad, teniendo eso presente, hay alguna pauta que podemos seguir para evitar que puedan surgir problemas. Prevenir siempre es mucho mejor que curar.

¿Qué podemos hacer para prevenirlo?

Podemos darlo todo durante las vacaciones, no os estéis de nada, lo podéis mimar, achuchar, jugar, ir de terraceo, etc. (siempre y cuando todo eso le guste al animal). Pero programad un final de vacaciones donde vayáis estableciendo la rutina de forma progresiva para que el perro vaya acomodándose a ella de forma natural y no bruscamente como suele ser lo habitual.

Ejemplos:

  -  Vuelta al trabajo = horas de soledad
Si sabemos que en unos días no nos quedará otro remedio que volver a trabajar y que eso comporta tener que dejar solo a nuestro colega, lo empezaremos a dejar solo de forma progresiva. Un día lo dejaremos una horita solo, al siguiente un par de horas, etc.

  -  Paseos eternos de vacaciones vs. Paseos diarios
Lo primero que debemos tener en cuenta es que aunque no tengamos demasiado tiempo en nuestra vida diaria, el perro debe tener su dosis suficiente de ejercicio que le aporte el bienestar físico y emocional que requiere. Seguramente, durante las vacaciones, el perro se habrá tirado todo el día paseando y es muy posible que ese ritmo no lo vayamos a poder mantener a posteriori. Iremos reduciendo el tiempo de los paseos de forma progresiva antes de que volvamos definitivamente a la rutina. 

Hemos de tener en cuenta todos los aspectos de la vida del perro que hayamos alterado durante las vacaciones y trabajarlos antes de la vuelta definitiva a la vida diaria.

A pesar de que la rutina sea necesaria para nuestro perro, también es necesario darle un poco de “chispilla” a su vida y aunque sea una vez por semana, llevad a vuestros perros a investigar sitios nuevos, a realizar actividades emocionantes, proponedles retos que tengan que resolver, no dejéis de estimular su mente, practicad algún deporte juntos, socializadlo. Tal y como os hemos explicado un poco más arriba, el aburrimiento, la rutina estricta y la monotonía no les beneficia para nada. 

Os animamos a que contactéis con algún profesional para que os asesore sobre qué actividad podría irle bien a vuestro compañero teniendo en cuenta su temperamento y sus características físicas :-)

Admin - 10:25:47 @ General | Agregar un comentario

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